sábado, abril 24, 2010

CRÓNICA DE DOS AMORES EN UNO



No me importa, es necesario que lo diga así y me pertenezco: en ausencia de objetividad, con el único ánimo de compartir lo experimentado, puedo decir…

Joan Manuel Serrat- anoche lo decíamos mi niña- es un artista honesto que, además, por ser humano y falible- allá con sus mezquindades, cual desafecto implícito en los cotidianos actos de cualquiera, y acá con su gloria, perfil sabio del que muchos hemos hecho sintonía propia- es recolector de cariño verdadero. No se le endiosa- aunque hay para todo- se le sienta a la mesa y se le trata de amigo: ¿de qué otro modo?

Y, Miguel Hernández, es mí poeta o, mejor, yo soy, en todo lo de telúrica ambición, emoción, vibración y colosal “contaminante” de un horizonte válido en cuanto a que se persigan las más altas cotas de humanidad y admisible a todas luces si esas cotas, al fin, porque no siempre se puede todo en este mundo- ni el amor lo puede- son satisfactoriamente modestas, digo, yo soy, el constante cabo de vela que se prende para lo mejor de la vida usando la mecha de su palabra.

Dicho lo que se acaba de leer, asistir ayer, 23 de abril de 2010, un mes después de lo previamente acordado- el juglar hubo de resolver antes un asunto de salud que no admitía espera- no en vano su voz con la palabra del poeta (“Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos”) nos lo viene recordando desde 1972- fue una de esas ocasiones de vida que, si se pierden y conocen en su justa dimensión, hacen incompleto el árbol curricular de uno.

En una entrevista que publicó el diario EL PAÍS, días antes, Serrat desgranaba la sustancia de cada una de las canciones de este retorno a Hernández- porque aunque nunca lo dejó hasta ahora no ha habido ocasión de dar preferencia a todos los resortes cuales fueron los de la vida del poeta a través de su palabra- y, acabado el recital, efectivamente: lo prometido fue deuda saldada.
No importa que algunos fueran a la fiesta, precisamente, de romería. Hay que saber a qué se va cuando uno es convocado y lo de ayer no era una cita con el Nano simplemente- que no es poco- sino un cara a cara con Miguel Hernández que, sin necesidad de espiritismos ni otro ritual que el de la música- magníficamente ejecutada por los intérpretes al servicio del bien de la partida en escena- el de la luz y la palabra, quiso proponernos Serrat.

Mas, ahora le toca al lector, hacer un ejercicio de buena voluntad y admitir de este cronista las salvedades técnicas que conectan con lo afirmado en un principio. En vez de narrar lo sucedido a partir del momento en el que los músicos irrumpieron en el escenario y se escuchara a Joan Manuel, primero con “Me llamo barro, aunque Miguel me llame…” para interpretar a continuación, a capella LLEGO CON TRES HERIDAS, obro en conciencia y propongo otras impresiones. Espero eso sí que, no por propias supongan cierto desdoro…

Lo sublime en materia de belleza, sea cuando atañe a los inherentes bienes de la naturaleza o en el caso de ser aludido el artificio humano, toda vez que sea arte limpio sin otro pretérito ni futuro cierto que el de lograr un eco de verdad en quien lo recibe, me embriaga, me produce un dolor que, lejos de asemejarse a ese otro del que gustan los masoquistas, es satisfacción tan empeñada en ocuparme que termina por quebrar algo dentro de mí y cuyo resultado son unos ojos inmediatamente humedecidos. No hablo de ningún éxtasis ni de otras manifestaciones entre lo carnal y lo místico. Es algo puro, personal y duradero, gracias a lo cual armo vivencias cuya provecho es parte de lo bueno que pueda ser y se reconocen en mí por siempre. Sé que no es fácil de comprender pero, por suerte, sobre todo, tengo a quien convive conmigo y con su solo respeto, primero, y disposición postrera al intercambio de emociones, hace que queden desterrados de mí todos los visos de “rara avis” que yo mismo pudiera atribuirme.

Por lo tanto, reunida la belleza, con talento presentada sobre un escenario enseguida, seguro de estar asistiendo a la alternancia entre el poeta mismo y el juglar- intermediario autorizado del poeta- me estremecí con los acentos y las melodías me recorrieron. Fui caja de resonancia de cada una de las palabras, fotógrafo necesario de todos los gestos, residente de los dolores, de los desafíos, de la ternura, de la pasión, de la desolación, del clamor que señala las sendas, los recovecos de lo que conviene tener siempre presente, de los peligros, de los lugares, de las fragancias y del amor. Fui masa conmovida, sombra de la palmera, huella de las abarcas, beso, padre y madre, soldado y me consagré a todo lo que sucedió.

En definitiva lloré en silencio y arrebatadoramente en paz.

Luego… “Es una historia conocida amigos…”- como ya cantó Serrát proponiéndonos una cita con José Agustín Goytisolo quien hizo lirica de quien fue hermoso por su lírica, Hernández- y cantando otra vez, como de nuevo, nos propuso un adiós con TODAS LAS BANDERAS.
Saludó, dio las gracias a quienes debía y sé, porque me lo dice quien se ha enterado y tiene crédito para mí que, los días que ha estado alojado en un hotel de la ciudad de la Dama y del Mistery el artista ha sido varón y ciudadano normal. Por eso se le quiere.

Hasta pronto Hijo de la Luz y de la Sombra.



lunes, abril 12, 2010

COSAS DE ANACLETO


Gracias al buen consejo de quien es responsable del orden y contenido de un cuaderno o espacio gráfico y de escritura- lo que se denomina bitácora o blog en INTERNET- conseguí un dispositivo electrónico que, instalado en el teléfono móvil que poseo, obra de igual manera que los artefactos propios y destinados a las actividades profesionales del famoso agente 007, cuya versión cañí, aquel Anacleto que creara para las páginas de las publicaciones de la editorial Bruguera el genial dibujante madrileño Manuel Vázquez Gallego, pervive en la memoria de los que hemos gustado de los tebeos de toda la vida… Pues bien, no sólo es capaz de detectar conversaciones desarrolladas a muy bajo volumen, sino que logra se escuchen sonidos guturales, jadeos y otros ruidos en el entorno colindante a una vivienda. Es decir: acoplado contra la pared de la casa en ese momento ocupada por quien desee enterarse de lo que corresponda, capta las presencias antes dichas siempre y cuando el radio de emisión no exceda los diez metros de distancia del lugar de escucha. Lo sé porque lo he probado esta tarde y funciona. Es una maravilla. Por ejemplo, gracias al invento del que les hablo, conozco lo mucho que imponen mis arrebatos de tos. Es uno de los síntomas característicos de la faringitis que sufro, virulenta como pocas y resistente, manifestado con el rigor apocalíptico de una mascletá valenciana. Al fin, tan de olímpica marca como para que, los canes alojados como mascotas de los propietarios que residen en el piso superior, pensando que ese trance expectorante antes narrado suponía en realidad clamor y protesta, ya que a la hora del paseo para los perros antes aludidos- de desigual raza, apariencia y tamaño- el estruendo de salto y carreras eufóricas consiguiente es como si la consistencia de lo inamovible fuera golpeada por las fuerzas de lo que no se puede detener, se llamen la atención mutuamente a los efectos de lograr un tránsito menos estruendoso… Satisfactorio, ¿verdad? No es que necesite utilizar un capricho tecnológico tan sofisticado porque, cuando en las alturas de aquí esta finca, hay traslado súbito de muebles a las doce de la noche, se escucha; cuando, a las siete de la mañana se da la salida a la maratón de los tacones escandalosos, se escucha. Se escucha, el televisor ajeno y el equipo de sonido y la hora de ejercicios tonificantes a la carta mediante archivo visible por alta definición, a horas en las que, si los gamberros no alcanzan, existen todas esas actividades y se realizan para que la rutina de lo desquiciante no se detenga. Por lo tanto, sentí curiosidad y cedí a sus influjos. Sé que somos unos maleducados irredentos capaces de rasgarnos las vestiduras al saber que hordas de eslavos y anglosajones vienen, previo pago, dispuestos a emplearse concienzudamente en aquello mismo a lo que les tenemos acostumbrados: jaranas de alcohol vocingleras y desconsideradas, sucias e impertinentes. Campeones de lo incívico, abundantes en lo que decimos nos repugna y bien pagados de nosotros mismos por todo ello. Lo sé, lo sé y es una de las cosas que, por lo visto, nos da de comer: a imagen y semejanza de nuestro ocio se labra nuestra fortuna turística. Así que, no nos llamemos a engaño: somos una comunidad que, pudiendo hacer gala del jamón y sus delicias elige peregrinar a las cochiqueras para darse un buen baño de mierda y eso es lo que hay.

















sábado, abril 03, 2010

EN PRIMAVERA USEMOS LA PIPILERA


Concluyen los días de LA PASIÓN. Las cofradías se retiran a sus lugares y la cuenta atrás en espera de la próxima Semana Santa, comienza. Entonces, como están acabando de hacerlo ahora, saldrán a PROCESIONAR, actividad que, sin embargo, no existe, al igual que no existe tal palabra. Es como uno de esos ríos cuyo lugar de nacimiento, el de toda la vida, está seco. Pues no es tal río. De modo que, si los del capirote y los costales, los penitentes y los que se someten a disciplina, perseveran en la necedad dicha, se condenan. Se condenan por ignorantes e insustanciales, por zoquetes. Pero no solo ellos, esa tontería de querer imponer términos a base de repetirlos- de incurrir por tanto en abominable desafuero- es propia de informadores, probablemente universitarios como los que están autorizados a hacer trampa en los exámenes- Sevilla por ejemplo- y prosiguen sin despeinarse contentos con el poco valor de su carrera y manifiestamente incapacitados para un oficio en el que el dominio y el uso correcto del idioma es esencial… Como todo esto lo veo en televisión deduzco que la infección debe ser pandemia a estas horas y agente que provocará la mutación de tantos. Porque es fácil decir que se va de procesión, que la procesión recorre las calles, pero mucho menos moderno. Menos glamuroso incluso. Vale más la impostura que jugársela a carta cabal. Quizás por eso, estos mismos días, al contemplar el paso de algunos participantes, a medio deshacerse de su indumentaria, me parece advertir en ellos, todo lo más, las ganas del figurante. El ansia por llegar, por ser reconocido y reclamar los minutos de gloria que un teléfono móvil o una cámara de video en poder de familiares, amigos o conocidos les hayan podido proporcionar. Desde luego ni rastro de misticismo, de emoción, de impresión alguna que no fuera dominada por el cansancio, tratándose como se trata de una experiencia religiosa que, es verdad, como dicen todos, “conocer lo que supone exige vivirlo”, y, conforme a la ilusión y el fervor como la esperan quienes en esas están debiera ser algo perfectamente manifestado siquiera en los ojos de los aludidos… Pero no, vale más el gusto de ser objeto e icono de espectáculo, parte de lo que ha de suceder para que los que colapsan las calles persuadidos de la importancia de lo que vendrá hasta el punto de traerse sus sillas y aprovisionarse de pipas para entretener las horas, aguanten carros y carretas para poder lucirse durante los días siguientes proclamando, sí, yo estuve allí… Por cierto, parece ser que son jornadas durante las cuales los productores de girasol compiten con los de maíz, repartidos los feligreses entre las salas de cine y el desfile de una imaginería y tesoro que se pretende dotado de animación. Al menos, y se hace en ciudades como Zamora, las autoridades reparten una bolsa llamada PIPILERA, de papel, con dios compartimentos: uno para la “carne” de la semilla y otra para el “pericarpo”, las cáscaras o pieles que se descartan. De esta forma las brigadas de limpieza han de cargar con menos trabajo y las calles se ven, luego del alejarse la marabunta, mucho más decorosas. En todo caso, démonos prisa. Con pipas o sin pipas, “procesionando” o a salvo de saetas, bandas de cornetas y tambores, guiones, nazarenos y madonas, falta poco para que acabe la jornada y no llegamos: resulta que acaban de anunciar en el telediario que hoy es el día internacional de la guerra o pelea de almohadas, World Pillow Fight Day en inglés… Sí, aunque les parezca que no, sí, sí y sí…



sábado, marzo 27, 2010

DE PRIMAS Y FUMEQUE

La primavera llegó, según dicen los meteorólogos, ya hace unos días. Me refiero al momento preciso, no hubo campanadas como durante el fin y el principio de año, no hubo disparo de cohetería, ni salvas militares, pero los especialistas dicen, a tal hora llega tal día, y ya está. No hay comité de bienvenida en los aeropuertos ni se sabe que haya descendido de ningún tren o barco, pero que está, está. Me figuro que deambula por ahí, eligiendo oficina, vestida de gabán y con paraguas dispuesta a administrar algo más de sol y que los jardines se manifiesten como propuesta contra asfáltica de un vergel… Aunque en las ciudades, entre la polución y el escaso espacio que les dejan a las flores no hay demasiado de lo que ocuparse. Sin embargo, los Fenicios, que, porque lo son, se dan mucha maña para obtener su botín, han debido hallarla y resolver diligentemente un asuntillo. Salvo los invidentes o los tan enfrascados en el meollo existencial de sus vidas como para permanecer impasibles- porque no se enteran- ante el mismísimo Godzilla que se presentase de pronto, en un ratito de asueto y benéfico paseo por las avenidas de notables burgos cuales aquellos en los que cada cual resida, se aprecia un fenómeno que delata la presencia de esa prima floreciente a la que añoramos muchísimo cuando el invierno nos aprieta las tuercas: sobre las aceras hay un brote de artefactos familiares cuyo núcleo principal es un tablero con cuatro patas. A su alrededor no menos de cuatro asientos y, pera completar el cuadro, en algunos casos, un farola de gas o estufa con alta peana… Así que, se va el frio rigores a cuestas, enseguida terminan de ponernos las macetas para que los alérgicos desistan del romanticismo de una rosa y las terrazas hurtan espacio a los viandantes. Es lo que tenemos. Por eso somos un país de sol y abierto a la calle. Y no sé si la ley permite fumar en esos reductos hosteleros sitos en la vía pública, pero, átense los machos, en algunos países ya se escuchan voces que aconsejan se prohíba fumar incluso en la propia casa. ¿Lo adoptará para nosotros durante esta encantadora primavera algún ministro o ministra de los de este gobierno experto en brotes verdes? No lo sé pero yo, que no fumo, me apresuro a encender un pitillito no sea que para cuando se consuma todo, además de ser verano, me aficione al tabaco y ya no pueda ahumar mi vida.

jueves, marzo 25, 2010

NO SERÍA


Si yo tuviera alas… no, no sería yo. Ni pájaro, ni mariposa abeja o langosta, ni ardilla planeadora, ni pétalo, ni semilla, ni ángel, ni fantasma, ni proyectil, ni ente o presencia alienígena, soy ni lo sería. No soy una alegoría ni una metáfora símil o toda otra figura que impera al condensarse la palabra original. No soy la lluvia, ni parto como el rayo de la nube al suelo o de la tierra al cielo. Evito la tinta del poeta no sea que vayan a confundirme. No soy la voz, ni el eco, ni la saeta o la daga midiendo la distancia exacta entre la vida y su conclusión. No soy una pajarita de papel a punto de desplegarse porque quisiera ser velero. No soy un alegre delfín, ni pez espada, ni orca. No soy la incógnita abisal ni el promedio épico del Himalaya. Y, si quiero volar, basta con que me lo proponga: no necesito alas… Algún día contaré mis aventuras por el endemoniado terreno de lo imposible recorriendo parajes que no recuerdo a horcajadas de una ola orgullo de todos los mares. Me las inventaré y se sabrá que, después de cualquiera de tus besos, un arrobo eólíco y atemperado de calor cual la fuerza succionadora de un tornado me pone a flote mientras abajo, el pavimento se queda frío. Frío como yo con alas, congelado, irreconocible.

jueves, marzo 18, 2010

DETALLES DE UN FUTURO HACE TIEMPO SOÑADO


Entre los nativos de Vulcano prevalecen los caracteres de la madre sobre los del padre cuando una nueva criatura ve la luz del sol. Por eso, porque la divinidad Uno regañó a la primera mujer estirándole de las orejas cuando hizo cómplice de sus inaceptables ambiciones- solo los Eternos permanecen lozanos por siempre- al primer hombre, todos los vulcanianos tienen los apéndices auditivos puntiagudos. Es un rasgo, junto con el trazo diagonal de las cejas- del puente ocular ascendiendo hacia las sienes- el predominio de la lógica, la meditación y la ausencia de emociones, que distingue a tipos como el señor Spock de otros oficiales de la UFP*. Al fin, un espejo de progreso y eficiencia tecnológica para toda la Vía Láctea.


*Según la Wikipedia, la Federación Unida de Planetas, conocida también como UFP- por sus siglas en inglés- es un estado interplanetario ficticio desarrollado por la franquicia de ciencia ficción VIAJE A LAS ESTRELLAS o STAR TREK.

domingo, marzo 14, 2010

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NOS VAMOS A LA RUINA

Nos vamos, sí, pero puedes venirte con nosotros…

AGATAS

AGATAS, Agencia Atlántica de Andares, propone un camino de retorno…

… a la Ruina

Pasito a paso en pos de las cortas de minado, un sistema de minería romana basado en la fuerza del agua para derrumbar extensiones amplias de montaña de un solo golpe. Porque sobrados de agua y sin temor a la crisis cual nos enseñan Buenafuente y otros menesterosos…

VAMOS A LA RUINA.

La Ruina Montiun, destino LAS MÉDULAS, EL BIERZO, LEÓN, CASTILLA Y LEÓN, ESPAÑA, EUROPA, LA TIERRA, VIA LÁCTEA…

¡¡VEN!!

VAMOS A LA RUINA Y A POR EL ORO DE AUGUSTO

ES UNA PROMOCIÓN DE VIAJES AGATAS.

jueves, marzo 11, 2010

CRÓNICA AL ROJO VIVO


Muchas son las cosas que se saben de la vida y hechos heroicos de Supermán. Sin embargo queda por trasladar al público, interesado o no en lo que supuso para El Último Hijo de Kryptón aprender el uso correcto de los poderes extraordinarios y habilidades que se le atribuyen, algunas de sus flaquezas. Por ejemplo los problemas que originaron la adinerada e inmediata prosperidad de muchos oftalmólogos de Metrópolis. De joven, interesándose por las chicas, solía confundir la visión de rayos X con la térmica, lo que dio lugar a quemazones de pasión insuficientemente explicadas.

miércoles, marzo 10, 2010

UN DÍA REDONDO


Un día inaugurado sin urgencias, camino del autobús que media entre la propia vivienda y el lugar de trabajo con tiempo para llegar. Que prosigue con un encuentro inesperado- la atención de un convecino partidario de obviar aquello que se dice durante la emisión de las tertulias radiofónicas matutinas, cosa que me hizo observar sonriente- tiene que ser un buen día. Luego, es verdad que casi nunca existen conclusiones que propongan un universo común entre los que participan del comentario ante el micrófono. Y, aunque del contraste de pareceres opuestos uno pueda deducir los destalles que pudieran suponer enriquecimiento a fin de mejorar las instancias y buen gobierno de lo propio, el feliz saludo del mencionado desconocido, en todo caso, añade oxígeno al primer esfuerzo pulmonar de la mañana que siempre- hablando de ese gas- no sé por qué, suele ser el mejor… Así pues, si todo prosigue durante la jornada conforme a las bondades antecedentes y se rubrican con el éxito encarnado en un compañero de cuyo triunfo te alegras siempre por indudable estima y confianza en el mismo- o en la misma- podríamos estar hablando de un día magnífico… A menudo no hace falta sino que se junten tres o cuatro evidencias de bienestar para celebrar moderadamente todo lo acontecido. Eso sí, es aconsejable la cordura y retener como oro en paño las sensaciones experimentadas durante los instantes dichos de euforia. Conviene celebrar la alegría sin que olvidemos guardar la constancia de lo ocurrido muy para nosotros porque, cuando llega el desamparo o la angustia de esas temporadas tenebrosas que, como el aire frío- válgame la metáfora meteorológica con la que está cayendo este invierno- viene a ocupar el sitio que ocupó el enfebrecido y caliente aire del festejo, solemos comparecer ante nosotros y ante los demás con orejeras, como las de las bestias de tiro, e incapaces de recordar lo que tuvimos. Lo que conocemos como excelencia y se haya dentro de nosotros, inalterable, germen preciso para desarrollar un nuevo catálogo de bienaventuranzas gracias a las que saberse en vida plena... En fin, si las cosas han sido como cuento, dada la inclinación que tenemos a interpretar lo que puede venir apostando unas veces a ganador y otras a pierna rota, juego al juego de las adivinanzas y, respaldado por las bazas que tengo para sostener un envite como el que pretendo, puedo afirmar y digo que así será, lo que a continuación pongo negro sobre blanco: al filo de la media noche- como decía aquel campeón de la noticia y de las corbatas, José María Carrascal- o un poco antes, llegarán los lances de embromada ternura y abundantes destellos de labial beneficio, tan importantes como los arrumacos que se intercambian durante las oras y oficios del esplendor solar, y resueltas y bien aprovechadas esas circunstancias del amor y de los besos, contento con la dama con quien son posibles tales e indispensables maniobras, ha de encontrarme Morfeo pensando en un día redondo.

miércoles, marzo 03, 2010

ESTREMECIMIENTO


Dibujaba espirales con mi lengua entretenido en tatuarlas sobre sus labios, generoso de saliva. Mi mano diestra, depositada antes de llegar a las cumbres de Venus, en armonía con el pulso de su vientre. Mi cabeza entre sus muslos. Entonces alcé los ojos y vi sus manos deslizándose hacia los costados tras aflojar la presa que hizo sobre su propio pecho. Llegados a ese imperio, en lo que a mi respecta, contando con el evidente desahogo muscular y a pesar del mismo, el momento preciso en el que ella logró su gozo, supuso escasa novedad. Una agitación sostenida pero breve cuya onda expansiva se extendió por toda su deliciosa humanidad fue la señal, el aviso que nos habría de disponer, nuevamente, de regreso a la ternura.

martes, marzo 02, 2010

DE LA LLAVE QUE ABRE UN ESPEJO


Algunos sucesos son inexplicables justo hasta cuando se puede desentrañar el origen y razón de aquello para lo que todo argumento suele ser baldío gasto de palabras. Incluso si se alardea de virtudes inusuales, por no decir raras o tenidas por peligrosas, lo más probable es que la persona o personas que se conducen tan audazmente obren con imprudencia corriendo el riesgo de experimentar sinsabores y amarguras de cuidado. Por eso no se lo contó a nadie. Un día, a la hora de acostarse, fantaseó con la idea de tener una habilidad extraordinaria. Pensó que podía guardar todo lo que deseara dentro de un espejo. Guardarlo y disponer de ello a voluntad. Bastaba con elegir un objeto, conseguir que se reflejara en la luna del mismo y ya está. Luego, en el caso de que la aludida pieza requiriera ser utilizada, con proceder de igual modo pero a la inversa, asunto concluido. Pues bien, al día siguiente, acordándose, por jugar, hizo una prueba y, desde entonces- ten cuidado con lo que sueñes porque puede cumplirse- hace y deshace a voluntad llevando trayendo, ingenioso para las mudanzas y capaz de llevar en el bolsillo, dentro de una de esas polveras femeninas, todo lo necesario para su tarea diaria en el trabajo. Naturalmente evita alarde alguno y, en contra de lo usual en otros superhéroes, actúa clandestinamente.

Así las cosas, tampoco le extrañó demasiado su aparición. Me refiero a la de ella, una mujer desconocida, hermosa, de cabellos revueltos como enmarañada es la corona de serpientes de la Medusa, y cuya seña de identidad o marca relevante estaba visible entre sus manos. Concretamente en la derecha. El dedo corazón de esa extremidad sobresalía del puño, entablillado por lesión que no intencionadamente obsceno. Surgió del espejo del dormitorio un día en el que él hacía limpieza general y devolvía a su sitio los muebles de la estancia. Contó que se hizo una fisura en una de las falanges del dedo antes dicho al intentar atajar mediante la contundencia del imperio físico una rebeldía infantil casera. Pero el golpe “karateka” afectó a una de las puertas y a su propia anatomía. Más tarde, luego de las curas y los arrepentimientos pensando en lo primitiva que había sido, hizo propósito de enmienda conminándose al ejercicio de actividades en verdad reconfortantes tanto para ella como para los demás. Y concluyo que si su lastimado estilete pudo servir cual sable de samurái, espada láser o cuchillo de matarife, merecía la pena que… por ejemplo, facilitara la entrada o salida de lugares a los que la gente necesita acceder o de los que urgiera escapar. En ocasiones esa facultad que empezó a desarrollar porque, como a él le ocurrió, jugaba a hacer reales lo sueños, le servía para curiosear por ahí y, bueno, su llave abrió la puerta de la magia de él presentándose cuando hubo lugar.

Rieron, se hicieron confidencias y hasta hoy, muy amigos en lo secreto. Alguna vez se les ha visto a la sombra de una palmera, él con gafas de sol de cristal plateado, ella ya desentablillado su dedo, a punto de abrir un cofre de piratas, una caja bien disimulada y repleta de joyas del humor que él guardará entre sus ojos porque la memoria de lo alegremente compartido, por raro que sea, es parte de vida, porción y ley de futuro que conviene encontrar cuando se necesita.

Son cosas raras de la vida, sí, seres extraños pero como dicen los gallegos de las brujas, sí que los hay.


sábado, febrero 27, 2010

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¡¡DE FRENTE Y POR DERECHO OJOS PARA MIRAR CON AMOR!!

Olvídense de tratamientos cosméticos y sesiones de purpurina Arco Iris

Seduzca, enamore, recíbase como el prototipo de la belleza moderna…

¡¡Y a ojos vista!!

¿Cómo? ¿Por qué?


Yo vendo unos ojos negros: ¿quién me los quiere comprar? Los vendo por embusteros, porque me han pagado mal*. No son unas gafas de diseño, no son lentillas, lupas, antiparras o quevedos. No se necesita cirugía ni se precisa mediación profesional alguna…

Sin trampa, ni cartón…

LOS OJOS NEGROS OJOS NEGROS AUTÉNTICOS

Los más preciados, una rareza codiciada que se paga a precio de diamante y cuyas propiedades superan a todo lo que la industria del entretenimiento haya logrado hasta la fecha.

No una oportunidad, LA OPORTUNIDAD, única y de duración limitada. Hasta finalizar las existencias, mediante un fácil proceso electrónico- basta un implante receptor de línea inalámbrica con internet- logre una mirada felina, un modo de mirar rompecorazones a buen seguro pronta condición de éxito para usted y reconocimiento entre los que le rodean, segura fama y progreso.

¡¡Cambie, señora cambie, señor su cuerpo ya**!!

Cambie y garantícese un sitio en las más afamadas tertulias de televisión

Cambie y compruebe como las fiestas dejan de serlo sin usted y se le cita como tendencia de belleza universal.

Cambie y apresúrese 666 666 666

Y no olvide que es un consejo más de PROMOCIONES AOJAMIENTO.


* De la canción YO VENDO UNOS OJOS NEGROS

** De la canción de la Orquesta Mondragón Cambien señores cambien


jueves, febrero 25, 2010

PACTOS


Pacto, según definición de la Real Academia Española, es “concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado”. En política y en España, un bien al que se alude recordando aquellos de la Moncloa cuando la Nueva Democracia pretendía consolidarse a pesar de los obstáculos que desplegaron las fuerzas vivas de lo que fue el franquismo. Y ahora, desde que la crisis es reconocida- a su modo, pero reconocida- hasta por “ceja- pe*”, se vuelve a reclamar un pacto. Pero, ¿por qué durante las malas y nunca también a la hora de las buenas? Sean gordas o flacas las vacas son siempre vacas y, tanto si hay que sacarlas adelante o repartir los beneficios que de ellas se obtengan, conviene actuar al unísono pues es un ganado que no debe arriesgarse al capricho de las ideologías. Valgan estas para pensar el mundo e imaginarlo de una manera determinada. Valgan para vivir y para pretender, por la bondad de lo que den de sí, que otros puedan adoptar ese orden. Sin embargo es en la virtud del acuerdo desde donde en verdad se progresa saludablemente. Y lo digo así porque, lo que a menudo vemos entre aquellos que tienen nuestra aprobación como ciudadanos para representarnos en la administración de lo publico, lo que se aprecia en la muchas veces pusilánime- por escasa- actividad parlamentaria, es imposición e incluso exclusión sin paliativos de unos para con otros. Así pues, si se llama a la reunión y a ceder a favor de la mejor idea- siempre aquella que propicia lo que en definitiva se pretende, porque los asuntos de palacio no sólo van despacio sino que amenazan ruina- ¿por qué no, desde el propio imaginario por supuesto, cotejar siempre, deliberar de buena fe y sumarse, sin fisuras, a aquello que se entiende como lo más acertado? El resultado sería al fin el mejor gobierno para el pueblo. Se sabe que las convivencias sin pacto suelen terminar en conflicto cuando no en desgracia. De modo que pactemos a menudo y sin esperar a que crujan los cimientos de la vida. Sin renuncias, sin contenerse a la hora de originar nuestras demandas en los propios presupuestos o, bueno, o acordémonos de Santa Bárbara hasta que esta se canse de atender nuestros miedos cada vez que estalla la tormenta.

martes, febrero 23, 2010

URBANITA DÍA DE HOY


Busco en el día de hoy y me encuentro. Recostado contra el mástil de la espera. No es el palo mayor de la nave que pudiera soñar pero me siento frente al horizonte de un océano urbano que descansa de lo invernal y se alivia al sol… El chopo se mece y me hace partícipe de sus juegos con el viento. Enseguida llega el autobús y el delirio lírico finaliza. No diré que fue una isla porque la ocasión descrita tuvo un antes de trabajo y un después misceláneo y aceptablemente bien surtido, ni siquiera que resultó ser la parte excelente de la jornada por encima de toda otra que pudiera considerar. Mas, así, como decía, describí el paraje postal que me apetece elegir entre todos los posibles y que me vengan a la memoria, puesto que reflexiono sobre este periodo de veinticuatro horas. Además debió de ser algo notorio no sólo por lo que recuerdo sino por las tonalidades que dejó en mi rostro. Durante la sobremesa ya me advertiste, con cariño, de lo cobrizo incluso en el más profundo surco de los que dan expresión a mi cara. Moreno como quien consume su tiempo a la luz mediterránea: mejor lagarto quieto sobre pared encalada que indiferente parroquiano célebre por su afición a la cerveza bajo el toldo protector de una sombrilla. Así pues, reptil en apariencia, confío en sobrevivir hasta la primavera y tener la sensibilidad dorsal suficiente como para acompañar las oscilaciones de cualquier árbol y gigante generoso si de recibir a quien desee recostarse contra la dura corteza de su hábito se trata. Me apetece ser consciente de estas cosas. Me apetece no desentenderme porque cada vez habrá menos posibilidades de ello y, si existen, nos tocará sufragarlas mediante los impuestos que correspondan. En mi barrio están deshaciendo la plaza para sustituir los jardines por hormigón pintado o césped artificial. Debe ser porque la naturaleza pública peca de insostenible en las ciudades- pues contar con una plantilla de auténticos jardineros es muy caro o debe serlo comparado con el gasto de otros honorarios o prebendas de las que hacen gala los ediles que elegimos a fin de nuestro propio destripe- y sólo los que tiene muralla alrededor de sus casa y hectáreas de lugar y euros a espuertas se pueden permitir el lujo de unos pulmones cada vez más vistos en los documentales de LA 2. Quedan las palmeras y por lo que quedan. De modo que urge ser perseverante porque se promulgará la ley de réditos por avistar el mar. Lo sé, un día de estos nos enteramos por la tele y no será muy de recibo, cariño, pero entenderás entonces si me doy a las apuestas y porfío hasta los calzoncillos a fin de lograr la suma de dinero necesaria para pasear mi vista por los confines de La Magdalena desde los Arenales de Somo, cual recordábamos el otro día mirando las fotos… Por cierto, recuérdame cuando acabe de escribir esto, que tengo que enviarte un SMS para confirmarte que soy un raro urbanita muy contento de quererte. He dicho.

lunes, febrero 22, 2010

JAQUE MATE


Error de cálculo. Estrategia minusvalorada. Y lo peor: el perfil de ella, firme desde la diagonal- Db2- símbolo cruento para el mismo- Rg8- con quien fue adultera e innoble Dama. Mata, en combinación con un obispo sito en h6, por imperio del cornúpeta de su monarca- Rc1- al otro, el rey blanco defendido por lo poco que le queda, la Torre de h8 y el peón de h7… En consecuencia , sí que se quita rey, se quita, y es una locura pretender que se pueda cambiar el juego de la guerra mediante el equívoco medrar de los usos del deseo.

sábado, febrero 20, 2010

BREVE ROMÁNTICO Y CURSI CON RESULTADO FATAL DE SAN VALENTÍN


Ella vestida de bobada simpática, con él, planchadito, anudado y de charol, de paseo porque la vida es rosa, ante el lago de los cisnes. Llueven bombones de chocolate blando y palomas encarnadas como rosas voladoras forman corazones cuyos latidos se aprenden en la consulta de la vidente. Las lenguas de ambos ora cristalino caramelo luego algodón de azúcar, llaman a paladearse tras un largo “la la la” de ingenio y, como hace frío se acatarran juntos.

Viene la tos y atragantados de húmedas sílabas y salivas se dicen “te quieros” y ríen.

Luego, al corro de a dos cuentan, cantan, y contabilizan: “y yo más”, “y yo mil”, “y yo infinito”, “¿qué te apuestas?”, “¡¡¿qué te apuestas?!!”

Planchadito, anudado y de charol se sube a la escalera del infinito amor y la besa.

La besa como quien hace ventosa con un chupete hasta quedarse sin techo, sin cielo y sin materia oscura.

La besa y deja de respirar porque un ósculo inacabable es un avión sin aeropuerto. Es un órdago incluso cuando la nariz es una fosa nasal bien tapada por la gripe.

Y así, tontamente, él se muere sin aire de amor en el pecho y ella se queda sin película de gansos en el espejo de esa tarde. Vuelan los patitos feos y se van como llega la muerte.




domingo, febrero 07, 2010

ROL DE CENIZA


Pasa. Deja, si quieres, en ese cuenco tus lágrimas. La habitación tiene rincones de sobra, lo digo por si quieres acurrucarte en cualquiera de ellos: hay sitio para todos. Yo voy a preparar unos abrazos tibios... sí, por la temperatura, no por la intensidad. Tengo ganas de darte a entender, de una vez y para siempre, que no soy hostil a tu presencia. Elijo vivir todos los días y la satisfacción de que sea así trae aparejado cierto lugar, cierto tiempo, molestias y ecos amargos que no por indeseables dejan de ser parte de la misma existencia. Por eso te acepto. Te acepto siempre y cuando evites reprocharme la sal... Sabes que no uso colorete, que preciso de poca luz- digo la necesaria- para casi todos mis actos y que seguirán igual de acaudalados o no los dueños de la pirotecnia respecto de lo que pueda demandarles en el caso de darse la celebración misma. Así que, bendita mi casa que es de vosotras dos también: salgo a la ventana y veo que se acerca mi novia. Podéis quedaros porque, da igual con qué clase de luna se den, los besos serán tan inevitables como que un día habremos de morir.

martes, enero 26, 2010

¿Qué me haré cuando facture el sol?


Demasiado tarde para el sol de Torrevieja , una semana atrás cual adelantada primavera, tampoco a esas horas iba a ser fácil siquiera pasear a la orilla del generalmente manso Mediterráneo. Una carrera urbana entretenía a la ciudad y los accesos habituales permanecían cerrados al paso de vehículos. Por lo tanto, la hábil “choferesa” dueña del auto con el cual buscábamos ese asueto, al fin de oscura tarde de sábado, conocedora del terreno como si ella misma hubiese diseñado todos los caminos, dio con la ruta y, allí estaban, las luces de la isla de Tabarca, semejantes a las de posición de un submarino. Luego, es verdad, soplaba un viento inclemente y el paseo quedó en mero desplazamiento de unos cuantos metros. Al coche de nuevo, al refugio de una temperatura más entonada y, durante el trayecto de vuelta, un poquito de Silvio Rodríguez, formato cinta cassette porque los dispositivos de reproducción de CD se estropearon y ya… El caso es que, cantaba el vate cubano, “Llego al club de los cincuenta/ y una mano trae la cuenta./ Llama la atención la suma/ desde hoy hasta mi cuna./ Cada fuego, cada empeño,/ cada día, cada sueño,/ viene con importe al lado,/ a pesar de lo pagado”, y me pareció, sobre todo por lo que seguía, que la pieza, con unos añitos de existencia, mencionaba una realidad del todo reconocible a día de hoy, un designio de futuro todavía más contundente. ¿Por qué? Véase que todo en esta vida tiene un coste, un precio, tanto como para admitir ahora que habrá que pagar por lo gratuito… “Me pregunto qué negocio es éste/ en que hasta el deseo es un consumo…/ ¿Qué me haré cuando facture el sol?”… Facture el sol, suceso nada improbable de aquí a casi enseguida si es cierto que las energías denominadas renovables se imponen. Pagaremos por el viento y por el Sol. Nos costará igual si salimos al parque, que si vamos a la piscina, disfrutamos en la playa, investigamos el bosque o la montaña o nos enterramos en los sótanos de la noche perversa. Pagaremos como ya lo hacemos por la caca, siempre lo digo, por ser factores de la misma, porque la retiren de nuestras casas y por el negocio que hacen las empresas a las que va destinado ese sucio material otra vez en juego y reportando extraordinarios dividendos de los que no tenemos participación. Pagaremos por un metro cúbico de océano, pagaremos por la arena, por el oxígeno y el agua de beber, el que evitamos fluya sin control porque nos abastece con salud, pagaremos por pisar, por besar, habrá un impuesto por estar razonablemente sanos y nos cobrarán por aquello sin manufacturar que nos pertenece o que hacemos, de cuya lista prescindo porque es santo y seña del imaginario de cualquiera. Sea como fuere, me remito a la canción de Silvio Rodríguez que vengo mencionando: “Pero vuelvo siempre el rostro al este/ y me ordeno un nuevo desayuno/ a pesar del costo del amor”… Por lo menos, el amor merecerá la factura que nos pase al cobro el Ministerio de Asuntos Emotivos porque el buen amor admite una inversión generosa en vida.

sábado, enero 23, 2010

APADRINE UN CADÁVER


Este cuaderno es como tantos otros. Uno escribe en él- cuando quiere o cuando puede- y lo deja a disposición de los demás- quienes quieran que fueren- para hojearlo, leerlo o desestimarlo sin ningún otro tipo de compromisos… Con eso, sin obligaciones por ambas partes, de nuevo, a renglón seguido, algo que acabo de leer y estimo que proceda por su calidad literaria, la información que ofrece y una valoración con la que caso práctica e ideológicamente…


APADRINE UN CADÁVER

Por David Torres

A diestra y siniestra. EL MUNDO. 22 de enero de 2010

CIERTAS CORRIENTES filosóficas aseguran que la relación entre el mal y el bien es asimétrica, que, en contra de Leibniz, Jorge Guillén y otros risueños, el mundo no está bien hecho. Bien mirado, el pesimismo no es más que una variedad del realismo o un correlato lógico del sentido común. En Provocación, Stanislaw Lem asegura que hay menos formas de ayudar a los demás que de perjudicarles, simplemente porque así es la naturaleza de las cosas. Hay cien maneras distintas de destrozar un vaso y ninguna de recomponerlo. Hay miles de formas de matar a un hombre y ninguna de resucitarlo. El terremoto de Haití resulta un excelente laboratorio para probar este argumento.
Apartemos lo obvio: la sordera generalizada del mundo feliz ante una desgracia que llevaba floreciendo décadas antes de que a la tierra le diera por temblar. El generoso patrocinio con que el occidente civilizado (mención de honor para EEUU y Francia) sembró, regó y abonó en la isla a algunos de los peores tiranos del planeta. El bostezo unánime con que la ONU ha acogido siempre la más pequeña petición de auxilio a Haití, si es que alguna vez ha sonado en ese ilustre cónclave de bellos durmientes.
No obstante, sin pensarlo dos veces, mucha gente de buena fe ha liado el petate y se ha lanzado de cabeza al epicentro de la catástrofe: bomberos, cooperantes, médicos, militares. Millones de simples peatones han intentado arrojar su modesto salvavidas sin sospechar que la ayuda iba a quedar pudriéndose en el aeropuerto de Puerto Príncipe, a falta de carreteras y caminos. Mientras tanto, las bandas de matones y saqueadores que campan a sus anchas sobre un país desvencijado rebaten golpe a golpe la peregrina teoría de que una desgracia saca a la luz lo mejor del hombre.
Basta un solo dato para demostrar cuánta razón tenía Lem en su postulado del mal antropológico: los huérfanos. Esos huérfanos haitianos que no tienen más horizonte que el hambre y que una alambrada de leyes imbéciles y abstrusas impiden acoger al otro lado del mar, en una habitación decorada con caballitos. Con la cantidad de parejas sin hijos que esperan para adoptar y los políticos trabajando día y noche para que esos niños acaben en los hospicios tenebrosos de China, en los prostíbulos de Río, en las factorías ilegales, en las guarderías del infierno y los sótanos del mundo.
El terremoto de Haití ha dejado, entre otras hecatombes, un enorme reguero de huérfanos para engrosar la cuenta ingente del mal. Porque, en efecto, es mucho más fácil maltratar a un niño que ayudarlo. Los gobiernos lo muestran día a día niquelando lo que siempre han hecho, lo único que saben hacer: nada.


domingo, diciembre 06, 2009

DÍA DE LA CONSTITUCIÓN


Porque hoy es 6 de diciembre de 2009


La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la
seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su
soberanía, proclama su voluntad de:
Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las
leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como
expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los
derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a
todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y
Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz
cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.


El PREFACIO de la CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA y el artículo que firma Ignacio Camacho hoy en ABC...


La enfermedad del olvido

IGNACIO CAMACHO ABC Domingo , 06-12-09

CUANDO la niebla de la muerte y del alzheimer empieza a envolver a los padres constitucionales -Cisneros, Solé Tura, Suárez- y a proyectar sus perfiles como estatuas senatoriales recortadas contra el horizonte brumoso de la Historia, la reivindicación de aquel tiempo fértil de grandeza creativa y concordia civil que fue la Transición se vuelve una necesidad inapelable para refrescar la atmósfera de una política envilecida por el sectarismo y degradada por la mediocridad. La desaparición paulatina de los protagonistas de la refundación democrática nos interpela desde el corazón de la memoria sobre la lealtad colectiva con que administramos su herencia de generosidad moral y compromisos de Estado, a punto de convertirse en un legado de cenizas aventadas por la desconfianza, la frivolidad y el olvido. La vigencia de la Constitución del 78 no significa sólo la clave de una larga estabilidad y un sólido marco de libertades, sino la permanencia de un aliento democrático y una voluntad plural capaces de aherrojar los viejos demonios cainitas del rencor y la sangre, responsables de tantos recurrentes desengaños.
El viento de la posmodernidad ha extendido una interpretación revisionista de la Transición que minimiza sus méritos para presentarla como una especie de pacto vergonzante urdido bajo el siniestro fragor de los sables y la presión de las frías bocas de los fusiles de febrero. Bajo este prisma de rupturismo retroactivo late la tentación de referenciar la legitimidad democrática en la fallida experiencia republicana del 31 frente a la acertada culminación monárquica del 78, saltando con voluntarismo dogmático por encima de las evidencias de un fracaso insoslayable. Empero, el desprecio de los valores de la Transición constituye además de una injusticia arrogante un grave error de apreciación objetiva: ni ha habido en los últimos tres siglos un período más fecundo de audacia política, inventiva jurídica y desprendimiento moral, ni el consenso fue una imposición táctica forzada por el miedo sino el fruto de la comprensión de una imperiosa necesidad de avenencia civil tras un largo y cruel ciclo de discordias impuestas y divisionismos obligatorios.
La Constitución simboliza ese acuerdo de mutuo respeto basado en la no dominancia de unos españoles sobre otros, un pacto de ciudadanía que puede haber sufrido el desgaste de su propio desarrollo pero permanece intacto en sus principios esenciales de convivencia plural. Los tradicionales homenajes de su aniversario no deberían ser, pues, el ritual más o menos protocolario de una simple efemérides histórica sino la sincera y actualizada profesión de fe en el constructivo espíritu de renuncia y concordia de nuestros padres fundadores. Algunos de ellos han muerto o permanecen en la bruma neuronal de la desmemoria pero las naciones no pueden permitirse la enfermedad del olvido.

jueves, noviembre 26, 2009

EL VALS DEL ADIOS


Concluía la música pero no el asombro. El sonsonete musical de los aeropuertos rara vez se interrumpe y la emisión de un vals para celebrar tu marcha- que te vas y lo haces contenta, que no será para siempre y que si lo es, incluso obligados a regresar al pergamino, al vuelo de las palomas o al mensaje a salvo de las sales marinas dentro de una botella, encontraremos el modo y manera de saludarnos tan fraternalmente alegres como ahora- que suene un vals, digo, para escenificar una cariñosa despedida, debe ser cosa de indudables influencias por tu parte o de ingenio sin límites. Apuesto por lo segundo y, además, te pido disculpas. Tu partida y la noticia de la misma han sido oportunidad que me ha pillado por sorpresa- Morfeo te propone audacias porque sabe que no te resistirás- y, entre faltar a esta cita y acudir en pijama a la misma, invoqué tus indulgencias y la comprensión de los amigos que están aquí contigo. Al fin y al cabo tú duermes y yo dormía. Estoy despierto en tu sueño y nos hemos abrazado tras ser apadrinados por Chopin. Gracias por el brindis onírico amiga mía.

lunes, noviembre 16, 2009

EL MICRÓFONO MÁGICO


Anuncian la navidad casi desde principios de noviembre. Sin nombrarla las más de las veces, pero los productos ahora a la venta son los de consumo predominante en las fechas antes dichas. Y entre tal avalancha de mercaderías, los juguetes. Por ejemplo ese micrófono mágico que ofrece la oportunidad al niño, preadolescente o adolescente total, de asumir… No, más que eso. En realidad lo que estos experimentados sucesores de lo más excelente de la tropa fenicia proporcionan es un valor de otro rango. Mencionan los atributos de una pieza que permitirá a su usuario- seguramente fémina- mostrarse ante el espejo o “in situ” de cara a un publico afín, cual lo haría la mismísima Hannah Montana, protagonista de la serie televisiva del mismo nombre y parte de la programación del canal de Disney. Pero no como quien se disfraza de, sino encarnando los mismos atributos y habilidades que caracterizan al citado personaje. Es decir, el juguete obra el milagro, no la imaginación infantil. Si se carece del talismán, que encontrarán todos ustedes para sus niñas, niños y no tanto, en los comercios autorizados del ramo, no hay prodigio. Nada. Gran Hermano- no el que presenta Mercedes Milá en TELE 5- departamento de entretenimiento y servicio de ventas para jóvenes criaturas, vaticina, como Moisés descendiendo de la montaña tras sus tratos con la Zarza Divina, que esto es lo que hay. Que los niños y no tanto están imposibilitados para realizar antiguos sortilegios según los cuales bastaba una caja de zapatos para lograr el camión de mayor tonelaje. Ahora, si no hay un émulo de los grandes fabricantes de este tipo de vehículos, la ilusión se atora y deviene en chasco. Se produce la consiguiente alarma y un ejército de trabajadores sociales, sicólogos, sociólogos y otros “ólogos” perfectamente reputados, avanzan en singular formación de auxilio, armonía militar que hubiera resultado el orgullo de las legiones romanas de Julio César. Esto supone un gasto inadmisible y una intolerable villanía: Los niños no tienen necesidad de pensar. Como ya decían Les Luthiers en aquel programa suyo, LA TANDA, ¡quien piensa, pierde! Y no queremos forjar una estirpe de pusilánimes abocados a la desnaturalización que supone la incapacidad para ocupar el puesto oportuno cuando corresponda y así disfrutar de los diez minutos de popularidad televisiva a la que tiene derecho todos los ciudadanos recuerden o no lo que significó la caída del muro de Berlín… En fin, incluso los adultos hemos de tomar nota. Si queremos recuperar la sensibilidad de tiempos pasados, el candor y la efervescencia de la infancia, en vez de buscar en el BAÚL DE LOS RECUERDOS de Karina, conviene que demos lectura a los catálogos que los carteros comerciales dejan en nuestros buzones o nos conectemos al UNIVERSO INTERNET para reverdecer nuestros añorados laureles, eso sí, siempre previo pago.

sábado, noviembre 07, 2009

DE LO GRATUITO A LA MISERIA


Un aspecto, no sé si recomendable pero, desde luego, santo y seña de la radio difusión moderna- por lo menos en España- es, no solo la desilusionante posibilidad de conocer la identidad física de sus profesionales, sino el espíritu emprendedor y viajero de las “estrellas” de cada emisora: periódicamente, informativos, magazines y otro tipo de programas hallan sede fuera de sus residencia habitual para aposentarse ocasionalmente en teatros, hoteles, pabellones y salas o salones varios. En todo caso es lo que hay y más vale no lamentarse de que sea así. Va con los tiempos y al galope: los avances tecnológicos propician casi cualquier cosa… Sin embargo, y será que me estoy haciendo viejo, concurrir a una de estas citas, por curiosidad, admiración o respetuoso afecto, es otro lance, propicio para experimentar lo mucho que me molesta la gente. Y no por la gente misma, que lo que se hace en público a público atrae, no. El malestar tiene que ver con la cantidad de impresentables que viene a contaminar lo que siempre hubiera podido ser una celebración más tranquila. Está la señora madre que ocupa sitio con una criatura de teta- apuesta por el sollozo estentóreo más que clara- la otra que, incapaz de acudir, si ha de ser con ellas, a un parque para que las niñas se entretengan, concurre con sus hijas- que terminan entrando y saliendo ya inconformes con todo- o los muchos que necesitan un testimonio gráfico de recuerdo o como trofeo y se plantan donde les place a esos efectos, sin importarles la presencia de quienes están allí nada más que para lo que es aquello: escuchar y, si se puede, contemplar a los hablantes. Y, de los que llegan cuando el aforo delantero del espacio con asientos donde se desarrolla el evento está completo, permaneciendo de pie, estorben o no la legítima llegada de quienes, con plaza porque la hay, se presentan con el solo ánimo de asistir a la convocatoria como Dios manda, ¿qué me dicen?... En fin, otra reprobable cuadrilla egoístamente tarda en apagar sus telefonías, repleta de desaprensivos y dueños del lugar, contra y por encima de quien sea, para dialogar cuando lo que se precisa es silencio, mas interesados en la facha de quienes a todos nos reciben que en aquello que tienen o no que decir. ¿Tienen la culpa los oficiantes? No. ¿Tiene la culpa los que prestan y proporcionan lugar? No. No obstante siempre he pensado que lo gratuito envilece a la masa. Basta anunciar algo que no ha de costar dinero para que la miseria humana se muestre descarnada y constante: como un tropel de jamelgos enloquecidos, como un torrente de ansiosos sin medida, cual el fiel exponente de la animalidad más rancia. Por eso, para estas o cualquier otra convocatorias es mejor disponer de un local con límite de asistencia y cuya entrada suponga un desembolso de dinero por mínimo que este sea. Es algo que disuade enseguida a muchos de estos cabestros de los que ahora hablo. Se confunde servicio público con inexistencia de coste y, en las condiciones de amasijo que supone ofrecer algo GRATIS TOTAL, por lo menos hoy por hoy, se apuesta por el resultado mediocre de esas caravanas de fiestas cuando desde las carrozas se lanzan caramelos- a veces se arrojan con intención de proyectil- y hombres, mujeres, niños y abuelos pugna al modo de Jean Claude Van Dam unos contra otros como si nunca hubieran visto un dulce así… En fin, la próxima vez me quedo en casa.

lunes, noviembre 02, 2009

NO DORMIRÁS LA SIESTA EN DÍA DE MALA FIESTA


A las quince horas como a las tres de la mañana: nadie por las calles. Unos comen, otros duermen y, algunos, muy pocos, caminan… Había dormitado un buen rato al cobijo de un buen árbol, uno de aquellos cual el amante de Apolo, Cipariso, hijo de Télefo, descendiente de Heracles, sin hacer caso de lo que le dijeron en la taberna: “Mañana, como los martes: ni te cases, ni te embarques, ni te duermas bajo un ciprés al recostarte. Ya sabes que los que reposan sobre las raíces del árbol más triste, despiertan en el despiste…”. Y se apresuraba por la calle principal del pueblo porque llegaba tarde a casa. Sin embargo, aún presa de los bostezos, fuera por hambre fuera por galbana a pesar de las fechas- que ya acompañaba Don Juan a doña Inés en el sofá- termino a pies juntillas ante la puerta ilustre del cementerio… ¡Claro, lo del despiste!

Pero no. Dos horas después comenzaba a desesperarse… Dos horas o catorce, daba igual: el reloj de pulsera permanecía firme señalando las tres y nadie. Ni un vecino al que preguntar o con el que saldar sus ansias se encontró durante todo ese tiempo. El caso es que, tomara la calle que tomara, como si nunca hubiera vivido allí, finalizaba su camino frente a cualquiera de las otras puertas del cementerio.

Se había perdido.

Esforzado, ingenioso, decidido y, puesto que parecía carne de encantamiento, incapaz de encontrar la salida a ese laberinto de su mente.

Señaló los sitios por donde pasaba como hacen los que no quieren perderse por el bosque en narraciones para chicos. Memorizó los números de los portales y hasta llegó a recitar el nombre de las calles para orientarse mejor. Un esfuerzo de titanes o de locos. Todo para regresar al infortunio, como cuando caes en la casilla de la calavera del juego de la oca.

Al fin, le encontraron sobre el mármol familiar. Aquel bajo el que acostaron a sus padres. Tenía el rostro desfigurado y sanguinolento, y las sospechas de un acto criminal se extendieron entre chicos y mayores por toda la plaza.

El forense, no obstante, dictaminó algo distinto: nadie lo mató: él mismo se dio muerte. Envistiendo la tumba al parecer.

Una opinión que no solía discutirse, todavía los médicos en aquel lugar como los sacerdotes o los boticarios, brujos. Mas a partir de conocerse su suerte, otros, por lo “bajinis”, exponían en todo corrillo donde quisieran oírles la verdad verdadera de sus pesquisas detectivescas: “Si desafías a los males del despiste regresarás a la tierra de la que naciste. Y a éste, monarca de los descreídos, lo ha requerido la parca.”.






jueves, octubre 29, 2009

SIEMPRE BIEN


DE UN POEMA DE SANTIAGO TENA...

Haga lo que haga, diga lo que diga, sienta lo que sienta y pida lo que pida,
todo está siempre bien.
Piense lo que piense, siga quien me siga, ame cuanto ame, diga cuanto escriba,
todo siempre está bien.
Ande cuanto ande, rime cuanto rima, ande con tus pasos, con tu paz, tu estima, niña perla vida,
sienta cuanto sienta, todo es vida.

miércoles, octubre 28, 2009

OCASIONES DE GLAMOUR DISUELTAS EN CAFÉ


A pesar de las fiestas previstas para avisar de la hora, porque el despertador resultó ser uno de esos artilugios que se adquieren en los bazares, en este caso originario de Brasil, se quedó dormida. Por lo tanto, mientras saboreaba el último buche de café, ya que no se sentía mujer sin ese primer estímulo a la hora de iniciar el día, comprendió que era tarde. Pero, ¿demasiado tarde?... Por suerte pudo simplificar ofreciéndose todo tipo de atajos y, cual exigía el guión, desaliñada y en gabardina, solo la ropa interior debajo por toda otra vestimenta, salió al encuentro de un taxi. Tuvo suerte y no hubo de esperar apenas. A su favor, dado el aspecto que llevaba, el fin que justificaba los medios: acudir sin retraso cuando ponerse ante la cámara iba a suponer en verdad la oportunidad de su vida, merecía toda incorrección. Además, desde que las costumbres asiáticas están de moda y, como en China es usual que la gente vaya en pijama de compras, por ejemplo, por las calles del barrio, bien podría justificar su presencia de esa guisa como excentricidad oriental en occidente.

Al fin, llegó al rodaje justo cuando el director ordenaba, “acción”.

Entonces, conforme a la escena que se iba a filmar, irrumpe como tornado sin norte, resuelta a solucionar algo a la primera para evitar la subsiguiente catástrofe. Saca una llave del bolsillo de la gabardina y la usa para abrir la taquilla guarda equipajes de la estación de ferrocarril donde aguarda su novio. George, que permanece impecablemente a la espera en el andén, la ve llegar con el recuperado bolso de viaje y corre hacia ella. Se abrazan y, el apuesto Clooney sube al expreso a tiempo.

El director ordena “corten” y felicita al gran George. Ella observa con admiración- verdadero arrobo para no engañarnos- a su momentáneo compañero y espera. Precisamente, el actor estadounidense, haciendo los honores publicitarios a ese café que anunció recientemente, hace que la avisen y cuando la tiene ante sí, susurrantemente afirma: “quizás podamos vernos después que te duches, querida”.

Ella se queda como se queda uno tras un apunte cual el que se acaba de narrar y el “bello”, el apuesto, el multimillonario protagonista, se aleja coincidiendo con un cinematográfico fundido en negro.

“Un berrinche sin necesidad”, se lamenta totalmente estupefacta a la vez que se desplaza por el pasillo de la casa de una pared a otra. “¿Y por qué? Pues porque no se deben mezclar las churras con las merinas. El exceso de “agua de valencia”- martes en la noche- enjuague cervecero por anticipado, es lo que tiene. Produce un trastorno etílico alucinatorio, o pesadilla, durante la cual todo es posible y se conocen las grandes verdades de la vida. ¡Ay, quién me mandará!”.

Luego, ya en el salón, otro instante para enmarcar queda registrado solo para sus ojos: si el más anhelado de los varones, el más glamuroso, se atreve con cualquier ordinariez, al fin, tipos como Clooney son un clon, el émulo de ese otro, quien bien podría ser su compañero, novio o marido- le duele la cabeza y ahora no lo recuerda bien- que mira la tele despreocupado y en calzoncillos mientras eructa.

lunes, octubre 26, 2009

EN EL CARRIL BICI


Durante los años de la crisis, allá por el fin de la primera década del siglo XXI, algunos ayuntamientos, para financiarse mejor, dispusieron o acondicionaron, en el caso de que no los hubiera, los populares carriles “bici”, gravando su uso mediante una tasa de la que quedaban exentos los consumidores de productos elaborados por los patrocinadores de tales espacios. A la entrada de uno de esos circuitos, por ejemplo, los practicantes de carrera o marcha, debían pisar sobre una plataforma que leía los destellos de un pequeño electrodo alojado en la suela del pie con el que se prestaran al control. Fue el caso de las zapatillas NIQUÉL, calzado estrella y marca inversora para el sostenimiento de espacios deportivos urbanos- M.I.P.S.E.D.U. Utilizar los servicios municipales al aire libre, así “vestidos”, suponía gratuidad absoluta. Posibilidad inversa, por cierto, a la de los que carecían de una uniformidad como la dicha. Estos quedaban abocados al abono in situ de la cantidad estipulada a los efectos de recaudación que se pretendieron desde las correspondientes tesorerías municipales. Además, la administración central, el gobierno, puso en marcha el PLAN PONTE LAS BOTAS, propósito dinamizador gracias al cual los consumidores de prendas deportivas- en especial los afectos a los nombres más publicitados- recibían una bonificación o descuento: al fin acicate para que la gente consumiera y adoptara hábitos saludables. El Ministerio de Igualdad, incluso, estableció una norma según la cual, siempre que concurrieran mujeres a los circuitos de resistencia o velocidad, todo varón ejercitándose en ese momento, debería proseguir, si es que era su gusto, pero con unas argollas de plomo afianzadas alrededor de sus tobillos y destinadas a lastrar las posibilidades atléticas del tipo en cuestión. Luego se descubrió que las "ultrazapatillas" producían cáncer y los consistorios debieron conformarse con habilitar ese terreno para el paseo de fumadores irredentos. Eso sí: al final todos suicidas y arruinados por su vicio, se desmantelaron los límites artificiales que salvaguardaban esas pistas y los coches recuperaron un espacio anteriormente propio.

viernes, octubre 23, 2009

CRIATURAS ESPECIALES


La observo sentada sobre la acera, al borde de la calzada, ocupando espacio con los pies sobre el carril bus. Va de negro, lleva un bolso de saco y guarda silencio. Espera a alguien, lo sé, aunque desprecia el paso de las horas. Parece un muñeco, una marioneta sin manipulador, una promesa desventrada y, sin embargo, asemejarse a algo o a alguien no supone condición adquirida obligatoriamente… Todos los autos que circulan por allí, turismos y transportes públicos, sortean su presencia. Y, si evitan el uso de la bocina, es porque, en realidad, no la ven. Se asombran más tarde porque no hay obstáculo ante sus ojos y, a pesar de ello, modificaron la trayectoria habitualmente seguida por los que transitan en esa dirección. Además, cómo iban a saber que ella, a quien le da igual la vida también, permanece de esa temeraria guisa porque sabrá encarnarse cuando convenga y espantar vengativamente al tipo con quien tuvo tantos horrores, y aún ausente… Corre el riesgo porque está muerta, es un fantasma urbano. Yo lo sé… Sí, yo lo sé porque todos los difuntos deambulan con o sin asuntos irresueltos durante las fechas que separan a octubre de noviembre. Es cuando se representa el Tenorio y los anglófilos hacen ruido con sus calabazas incandescentes. Ella es un ánima más, les digo, y yo soy otro cadáver. Perecido pero en trámites de absoluta y definitiva mortandad.

miércoles, octubre 21, 2009

TAMBIÉN POR CANDELA


Mentiría si dijera que, de entre mis sentidos, es el olfato el que ejercito con más éxito. Sin embargo, hace un minuto, viniendo de la cocina hasta la sala de este piso nuestro, mientras convocabas a Morfeo a fin de reposar felizmente, te reconocí acompañándome… Nada digo de desdoblamientos ni de otras presencias paranormales. Es que el aroma de esos pitillos que fumas, los de todos los días, los que, sin duda, pasan desapercibidos para mí después de la incandescencia habitual y propia de antes o después de las comidas, quizás como otras veces, columpiándose sobre las moléculas de aire en ese momento estanco porque las ventas permanecen cerradas- el otoño reclama ya su óbolo de austeridad y abrigo- esa emanación, digo, ha sido detectada por mi pituitaria. Es un olor que no identificaré como pigmento que te represente, pero, sin ser tu perfume, sin resultar fragancia personal o artificial que constituya seña o razón de ti, ahora es la prolongación de los besos con los que nos hemos dado las buenas noches, de los abrazos, del cariño, en fin, sin aspavientos ni otro exceso sentimental. Fue la ocasión para la ternura última de todos los días y reconocerte aún conmigo, puesto que reconozco tus rastros, porque sé de los entresijos de todo lo que supones, me llena de contento. Yo no sabré expresarte mi amor tan a menudo como a ti te gustaría, ya sabes que los hombres somos de un solo aserto y, dada nuestra palabra, semejante al monolito que siempre está a la vista- constante justificado por nuestros propios actos, según confiamos- descartamos abundar en lo que, por otra parte, vosotras necesitáis tanto. Así que, sin oropeles, sin ecos de las voces de los poetas, nada más y en breve, TE QUIERO… Por cierto, ¿me das fuego?

martes, octubre 20, 2009

ROMANCE DE LA BOLSA DE CARREFOUR


La simpatía, conviene, es eficaz la risa y cunde la vida cuando gracias a la parodia irónica se habla de lo cotidiano: he aquí una muestra.



Romance de la bolsa de Carrefour


Por Antonio Burgos. ABC. 06- 09- 2009


GUARDE silencio la oferta del yogur sin calorías. Que se pongan negro luto azúcar y sacarina. Media asta en los envases de dos litros de lejía. Pongan cara de tristeza las cajeras en su línea. Crespón negro al detergente y otro a la pescadería: que tome color carbón la plata de las sardinas; lloren lágrimas saladas cazones y pescadillas. Y que el rojo del añojo que hay en la carnicería tome tintes funerales, sea de lomo o sea costilla. Que todas las marcas blancas se pongan negra mantilla. Se acabó lo que se daba: no hay más bolsas gratuitas, bolsas del Club Carrefour, bolsas útiles, divinas, que luego para mil cosas en tu casa te servían: para guardar ropa sucia, para guardar ropa limpia, para tirar la basura, para mil cosas distintas.
Yo vengo del Carrefour, que era una gloria bendita, con los precios más baratos y las ofertas más lindas, los detergentes más limpios, las fregonas más lucidas, las lechugas más romanas y las mejores endivias, las sandías siderales y los pepinos que envidia le daban a los maridos, que no sé en qué pensarían, pues al verlos las mocitas de rubor enrojecían.

Yo vengo del Carrefour, ay, yo no sé por qué iría. El alma traigo en los pies, desolada y decaída. Otras veces esta vuelta rebosaba de alegría. Venía con veinte bolsas a cual mejor y magnífica. En la una las gamuzas que el polvo atrapan y limpian; en la otra, los yogures; en una más las delicias de las latas de caballa, de las marcas más eximias, el café Catunambú, aceite de La Masía, el queso del Caserío, la Nutella y la Nocilla, los filetes de ternera, las buenas latas de piña, cerveza de la Cruz Campo con caballo que relincha porque es «sin», Kaliber llaman, y ocho latas me traía. Otras veces que ahora evoco yo del Carrefour venía con bolsas como tesoros y al llegar a la cocina era Jauja lo que entraba en cada bolsa que abría. En la una el cilibán, limpia cuanto te imaginas; en la otra tres gamuzas, siete kiwis, tres bombillas de esas de bajo consumo que ahorran tanta energía, y en otra más cocacola que hay en la América misma, en esa versión que es ligth, ni azúcar ni cafeína.

Ya vengo del Carrefour, y lágrimas me caían, de nostalgia inconsolable cuando llegar a la línea de la Caja Diecinueve, que es mi caja preferida, va y me suelta la cajera, va y me dice así la niña: «Lo siento, ya no hay más bolsas, porque el aire contaminan y el agujero de ozono llega de aquí a la Argentina, que esas bolsas puñeteras no hay forma de destruirlas, duran más que duró Chaves presidiendo Andalucía. Por eso no habrá más bolsas -sigue diciendo la niña-, porque ahora son reciclables; las damos de cortesía, estas bolsas fabricadas sin daño a la ecología para que así se acostumbren los pepes y las marías, y se hagan a la idea de que dentro de unos días tendrán que comprarlas ellos, medio euro una valía, o que las bolsas de casa cada uno las traía, cada cual se las componga, que no hay más bolsas dañinas; lo llevas con las dos manos lo que has comprado, alma mía, o con dos co...ntenedores de compras de la familia, y al que así Dios se la dé, San Pedro se la bendiga».

En cuanto he llegado a casa he buscado en las reliquias del armario donde guardo los diarios de otros días, y allí te he encontrado, oh bolsa, oh querida bolsa mía, oh bolsa del Carrefour, bolsa de toda la vida, tan blanca, roja y azul, tan preciada y tan precisa. Te voy a poner un marco, oh bolsa, ay, bolsa mía, como un recuerdo de antaño, como parte de mi vida, evocación de los tiempos en que por la ecología no te daban el por saco que ahora en Carrefour se estila. Esto parece un atraco: «Venga, la bolsa o la vida». Esta bolsa sin Nikkei ya en ningún sitio cotiza; ni en Madrid ni en Guolestrí tuvo nunca esta caída. En Carrefour no dan bolsas, ¡me cago en la ecología!